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Foto: Tursiops

Balearic Sperm Whale Project

Objetivo: Cachalote

Baleares es el área de muestreo de este proyecto que nuestra asociación lleva a cabo actualmente en colaboración con la Universidad de Sant Andrews.

La finalidad del proyecto es el estudio de las poblaciones de cachalotes en el Mar Balear, mediante un programa de ecovoluntariado, para fundamentar propuestas y medidas de gestión y conservación, con el ánimo de proteger este extraordinario animal, tan desconocido en el Mediterráneo.

Foto: Tursiops

El trabajo de campo consiste en la búsqueda y localización de estos animales alrededor de las Islas Baleares e identificarlos para obtener toda la información que nos sea posible.

Queremos conocer entre otras cosas, el tamaño de la población en el Mediterráneo occidental, sus patrones de movimiento, discriminar zonas de presencia de machos solitarios o grupos sociales, y registrar su comportamiento acústico.

Foto: Tursiops

Métodos

Tecnología acústica

La localización de este imponente cetáceo se realiza mediante técnicas acústicas puesto que el cachalote, pasa un porcentaje muy elevado del tiempo sumergido. Ya que, a pesar de no encontrase a la vista, su comportamiento acústico activo, hace que pueda ser localizado con un hidrófono de arrastre (un micrófono diseñado para ser arrastrado por una embarcación, capaz de funcionar bajo el agua y que capta un espectro de frecuencias mucho más amplio que el oído humano).

Con el hidrófono se buscan los "clics" de ecolocalización que emite el cachalote para capturar sus presas o para socializar. Una vez detectados los "clics", gracias a un programa informático vinculado al hidrófono, y combinado con cambios de rumbo de la embarcación, se puede determinar la dirección de donde provienen los sonidos.

Con estos datos nos dirigimos hacia ellos para situarnos a poca distancia del lugar de emersión del animal, el cual se localizará avistando los soplidos que hace por el espiráculo. Hay que acercarse lentamente para no interferir en el comportamiento del animal o del grupo.

Una vez localizado, nos interesa fotografiar la aleta caudal cuando se vuelve a sumergir derecho a las profundidades y comprobar si se pueden recuperar muestras de pieles y excrementos.

La aleta caudal de cada animal es única, por eso es la parte del animal que se fotografía, y que nos sirve para identificarlos año tras año.

Las muestras de piel y excrementos aportan información sobre la dieta del animal y sobre la estructura genética de las poblaciones, con objeto de determinar el grado de aislamiento de la población mediterránea.